{"id":2066,"date":"2026-01-27T20:05:53","date_gmt":"2026-01-27T20:05:53","guid":{"rendered":"https:\/\/stclementsga.org\/?page_id=2066"},"modified":"2026-10-15T20:26:00","modified_gmt":"2026-10-15T20:26:00","slug":"reflexion-semanal-del-padre-vanderley-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/stclementsga.org\/index.php\/es\/reflexion-semanal-del-padre-vanderley-2\/","title":{"rendered":"Reflexion Semanal del Padre Vanderley"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"2066\" class=\"elementor elementor-2066\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a153435 e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"a153435\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a0a5f97 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"a0a5f97\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-86c8a66 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"86c8a66\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"792\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/stclementsga.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/e7007934-8919-430f-8f30-4f103f6e9d40-792x1024.png\" class=\"attachment-large size-large wp-image-3311\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/stclementsga.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/e7007934-8919-430f-8f30-4f103f6e9d40-792x1024.png 792w, https:\/\/stclementsga.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/e7007934-8919-430f-8f30-4f103f6e9d40-232x300.png 232w, https:\/\/stclementsga.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/e7007934-8919-430f-8f30-4f103f6e9d40-768x993.png 768w, https:\/\/stclementsga.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/e7007934-8919-430f-8f30-4f103f6e9d40.png 1103w\" sizes=\"(max-width: 792px) 100vw, 792px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7e207d4 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"7e207d4\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-821ca82 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"821ca82\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>A mi querida familia de San Clemente<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Hay momentos en la vida en los que las palabras parecen insuficientes para expresar lo que sentimos en el coraz\u00f3n. Este es uno de esos momentos. Hoy, al celebrar mis \u00faltimas Misas con ustedes como su p\u00e1rroco, despu\u00e9s de dos a\u00f1os y cuatro meses caminando juntos, quiero expresarles mi profundo cari\u00f1o y gratitud.<\/p><p>Como ya saben, el pr\u00f3ximo 2 de noviembre comenzar\u00e9 una nueva misi\u00f3n como p\u00e1rroco de San Patricio, en Norcross, una parroquia con m\u00e1s de 4,500 familias. \u00a1Imag\u00ednense cu\u00e1nto me voy a divertir por all\u00e1! Bueno, mejor dicho, \u00a1cu\u00e1nto trabajo me espera! Pero as\u00ed es nuestra vida sacerdotal: ir a donde la Iglesia nos necesita, confiando siempre en la gracia de Dios.<\/p><p>San Clemente fue mi primera parroquia como p\u00e1rroco en la Arquidi\u00f3cesis de Atlanta, y siempre ocupar\u00e1 un lugar muy especial en mi coraz\u00f3n. Am\u00e9 esta comunidad, am\u00e9 celebrar con ustedes, compartir sus alegr\u00edas, sus preocupaciones y acompa\u00f1arlos en su camino de fe. Quiero agradecer de coraz\u00f3n a todos los grupos, ministerios, l\u00edderes, servidores, voluntarios y empleados que trabajan con tanto amor por nuestra parroquia. Ustedes son su mayor riqueza.<\/p><p>Y un agradecimiento muy especial a quienes cuidaron de m\u00ed: a los que se preocuparon por mi salud y bienestar, me llevaron comida, me hicieron regalos, me ofrecieron su amistad y me demostraron su cari\u00f1o de tantas maneras. Ustedes no solamente cuidaron del sacerdote, sino tambi\u00e9n del ser humano que est\u00e1 detr\u00e1s de la sotana. Nunca olvidar\u00e9 tanto amor.<\/p><p>Por mi parte, procur\u00e9 dar siempre lo mejor de m\u00ed. Me esforc\u00e9 por hablar el mejor ingl\u00e9s posible y tambi\u00e9n el mejor espa\u00f1ol, aunque esto \u00faltimo fue un verdadero desaf\u00edo. Entre mexicanos, guatemaltecos, hondure\u00f1os, salvadore\u00f1os y tantas otras nacionalidades, \u00a1a veces ya no sab\u00eda qu\u00e9 espa\u00f1ol hablar! Pero hay algo de lo que estoy seguro: con todos ustedes procur\u00e9 hablar un idioma que no necesita traducci\u00f3n: el lenguaje del amor. Y ustedes me respondieron con much\u00edsimo amor.<\/p><p>Adem\u00e1s, \u00a1ustedes nunca hab\u00edan tenido un sacerdote brasile\u00f1o! Y de repente lleg\u00f3 uno de Brasil, esa tierra de fe, de fiesta y de alegr\u00eda. Tal vez traje un poquito de esa alegr\u00eda brasile\u00f1a a San Clemente, pero puedo asegurarles que recib\u00ed de ustedes mucho m\u00e1s de lo que pude ofrecer.<\/p><p>Hoy tambi\u00e9n quiero pedirles perd\u00f3n, de todo coraz\u00f3n. Si en alg\u00fan momento mis palabras, mis actitudes o mis decisiones hicieron sufrir a alguien, si provoqu\u00e9 l\u00e1grimas, si no supe escuchar, comprender o dar la atenci\u00f3n que alguno de ustedes necesitaba, les pido sinceramente que me perdonen. Nunca fue mi intenci\u00f3n lastimar a nadie. Soy un sacerdote, pero tambi\u00e9n soy un ser humano, con debilidades y limitaciones. Si en algo les fall\u00e9, les pido perd\u00f3n con humildad y cari\u00f1o.<\/p><p>El Padre Arturo Merimman ser\u00e1 el nuevo Administrador de San Clemente. Les pido que lo reciban con el mismo amor, generosidad y atenci\u00f3n con que me recibieron a m\u00ed. Cu\u00eddenlo, acomp\u00e1\u00f1enlo y recen por \u00e9l. Amen a su nuevo pastor y contin\u00faen construyendo esta hermosa comunidad.<\/p><p>Es muy significativo que nuestra despedida coincida con la solemnidad de Todos los Santos. Esta celebraci\u00f3n nos recuerda que, unidos en Cristo, seguimos siendo una sola familia, incluso cuando la vida nos lleva por caminos diferentes. Me voy de San Clemente con las maletas llenas de recuerdos, pero, sobre todo, con el coraz\u00f3n lleno de amor y gratitud. Vine para ser su pastor, pero ustedes tambi\u00e9n me ense\u00f1aron a ser un mejor sacerdote y una mejor persona.<\/p><p>Por favor, no se olviden de rezar por m\u00ed y por esta nueva misi\u00f3n que la Iglesia me ha confiado. Yo tambi\u00e9n seguir\u00e9 rezando por todos ustedes.<\/p><p>No quiero decir adi\u00f3s, sino simplemente \u00a1hasta pronto! Gracias por recibirme, por cuidarme, por permitirme ser su pastor y, sobre todo, por tanto amor. \u00a1Los quiero much\u00edsimo a todos! Con todo mi cari\u00f1o, gratitud y bendici\u00f3n sacerdotal,<\/p><p>P. Vanderley Alves de Oliveira<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-04c4dde e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"04c4dde\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mi querida familia de San Clemente \u00a0 Hay momentos en la vida en los que las palabras parecen insuficientes para expresar lo que sentimos en el coraz\u00f3n. Este es uno de esos momentos. 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